martes, 7 de junio de 2011

"Zorra", una joya psicológica


"Atrapen a las zorras, a esas zorras pequeñas que arruinan nuestros viñedos, nuestros viñedos en flor." Cantares 2:15

El nuevo videofilm de César Jones: "Zorra", producido por LPsexxx, fue lanzado oficialmente por Buttman Argentina; y esto significa que el DVD ya está disponible para el público en general. Un fundado motivo de festejo pues César Jones es el Delfín del porno Latinoamericano, y un orgullo y una satisfacción para los seguidores argentinos del género triple X. Los que ya vimos la película, la recomendamos sin miedo a decepcionar, pero con la advertencia de que los ingredientes duros del género están revueltos en un caldo psicológico que puede derramarse sobre el espectador, sobre todo cuando crea en la distancia moral de los personajes. No obstante, es posible que la belleza formal y artística en que está contada la historia, permita suavizar su regusto amargo y melancólico. Y quizás la imagen de alguna de las "zorras" lo acompañe por algún tiempo, mientras procura resolver la oscura inquietud que le ha provocado.

3 comentarios:

Mermelada de boludos dijo...

Soy nadie, este elogio puede contener a todos o ninguno. El único valor, proviene de mis entrañas, he aquí la paradoja, si estamos conectados es de todos y de ninguno. "por quién doblan la campanas". Más allá de todo prolegómeno quería expresar la impresión que me dejó ver el trailer de Zorra, y es la de haber presenciado algo Bueno, con muchos bit's de información. Veo que no son nuevos, pero para mí es como descubrimiento. Saludos y que persista lo retorcido, basta de linealidad.
El Simio

Mermelada de boludos dijo...

Del embobamiento pequé de atolondrado, no es tuyo sino, de Jones. Perdón. Es un mundo nuevo para mí.

David Bellini dijo...

Gracias, El Simio, por tu estimulante comentario. Desde luego que primero me regodeó a mí porque, antes que colega y amigo de Jones, soy su admirador, así que comparto tu impresión y el compartir siempre es regocijante. En efecto, el trailer muestra la punta de un iceberg en todos los sentidos esperables. Ojalá la puedas mirar completa. Y entonces, quizás después de superar dificultosamente la mudez que provoca, con más razón vas a querer comentarla de nuevo.